
Pero el mar, la mar, es quizá más fascinante pues está ahí al alcance de nuestras manos, pero es como si se burlase de nosotros: deposita cosas en la orilla, se las lleva, el agua va y viene nunca está quieta, nos lleva y nos trae, nos puede salvar la vida y también acabar con ella. Todo es un misterio, uno más de la naturaleza, pero este quizá más grande por inmenso, por inaprensible.
Yo lo asocio con muchas cosas, pero sobre todo con el movimiento, los viajes, con los sueños. En definitiva el mar es como la vidamisma que cambia continuamente, es algo que va y viene como las olas por eso pienso yo, hombre de tierra adentro, que todo el mundo en el fondo desea alguna vez en su vida verlo.
2 comentarios:
El mar es una ola que no descansa. Muy bonito el post. Ganas dan de ir. En ello está el deseo. A ver si nos vemos este verano frente a él, amigo.
Así lo espero yo también para pasar un buen rato tranquilos junto a ese vaivén que mece nuestros veranos.
Publicar un comentario