La luna del hereje

Blog de Conrado Castilla

8 de febrero de 2010

... Y tiramos de la soga de la campana.

Ayer domingo estuvimos de nuevo en la quinta de Navarredonda para disfrutar de la romería de la Virgen de Luna.
Después de casi hora y media de viaje pudimos contemplar desde lo alto del Calatraveño los tonos verdosos que las lluvias persistentes de este invierno han dejado en nuestra tierra. Todo nos parecía otra vez nuevo, aunque no lo fuera: las encinas, las ovejas y los arroyos que nos encontramos por el camino, todo parecía más luminoso que de costumbre gracias a ese verdor que brotaba del suelo.


Pero nuestro objetivo hoy no era admirar nuestro paisaje, ni visitar nuestro pueblo, sino acercarnos al santuario para pasar un buen día con nuestros familiares y con los amigos que nos encontrábamos por sus alrededores. Apenas habia coches, lo que era de agradecer, pues así se podía pasear mejor entre las tascas sin miedo a ser arrollados . Quizá sobraba algo de mercadillo. En la candela se iban asando los choricitos y las morcillas, la panceta y demás viandas que unos y otros llevamos, este año dispersos por eso de ir en autobús.


Pero como la tradición manda que en "la virgen" haya tiros, caballos, visita a la imagen, ofrenda por parte de nuestro hijo del hornazo que sus abuelos le habían comprado ¿y como no? tirar de la soga de la campana, pues allá que fuimos y con Jaime en brazos, tiramos ambos de la soga haciendo sonar la campana una y otra vez hasta que hubo que dejar paso a otro padre con su hijo que reclamaba su parte de toque.


Y así fue pasando un nuevo día de la Virgen, y tras la partida de nuestra Señora escoltada por sus hermanos y otros muchos romeros, llegó la hora de la partida, ya cuando iba cayendo la tarde, camino del pueblo para guardar este pequeño recuerdo junto a los otros que se acumulan en el bolsillo de la memoria desde que éramos chicos.


Cuando el próximo año en los días previos a la romería vuelva a abrir ese bolsillo de recuerdos bajo la cantinela de "a la Virgen de Luna me me voy mañana, a tirar de la soga de la campana", recordare esa historia que en un momento ya un poco lejano de mi infancia nos contaron nuestros padres y que yo cuento ahora a mi hijo, esperando que un año más el tiempo acompañe.




La foto es de Plaza Pública.

24 de enero de 2010

La pesadilla del cementerio nuclear.

En estos días estoy viviendo de forma un tanto recurrente la pesadilla que las gentes de los Pedroches vivimos hace unos años cuando se rumoreó que nuestra tierra era candidata a albergar el almacén de residuos radiactivos de alta intensidad.
Cuando estos días veo en la televisión las imágenes de los habitantes de algunos pueblos de España cuyos políticos, frente a la opinión de la mayoría del pueblo, quieren presentar a sus municipios como lugares idóneos para el cementerio nuclear, rememoro los inicios de aquel movimiento ciudadano que en los Pedroches impidió que esa infraestructura viniera a parar a nuestra comarca.
Empresarios, trabajadores, intelectuales y en definitiva ciudadanos de a pie mostramos nuestro rechazo más rotundo a esa idea. Cuando el movimiento cívico mostró su fuerza, a aquellos sectores más reticentes y entre ellos muchos de los políticos comarcales, no les quedó más remedio que sumarse al carro de la movilización.
Las asambleas multitudinarias que durante una serie de años se celebraban en los Pedroches eran la expresión viva de que nuestra tierra no quería saber nada de ese asunto que nos querían imponer. Al parecer se reunían todas las condiciones así que para que consultar.Hoy todo aquello ha ido quedando atrás.
Ahora son otros los que se oponen a que su tierra se vea infectada por un problema que los ciudadanos de esas localidades no han creado, a los que las promesas de bienestar y de posible creación de riqueza les debe hacer reflexionar si desean o no que su tierra albergue ese cementerio nuclear. Si no lo quieren, pese a sus políticos y burócratas que luchen porque el almacén de residuos no vaya allí; pero si están a favor, simplemente decir que es su responsabilidad y que están tomando una decisión que puede hipotecar a las futuras generaciones.

22 de enero de 2010

Colores del mar en invierno.

El otro día dando una vuelta por el paseo marítimo de Benalmádena pude apreciar una visión distinta del mar. Era por la tarde, el mar estaba tranquilo después de unos días de fuerte oleaje y en la playa aún se apreciaban las huellas de las intensas lluvias que nos han azotado en los últimos tiempos.
Pero lo que era distinto para mi era ver los colores del cielo al reflejarse en el agua que ahora no mostraban esa multitud de azules propios del verano, sino tonos rojizos y ocres, violetas y amarillos, diversos blancos y grises...; era diferente la quietud que se respiraba en ese entorno generalmente repleto de gente tostándose al sol o jugando con las olas.
Y es que pese a la soledad de la playa no se respiraba tristeza sino más bien un poco de melancolía y por supuesto noté en mi un cierto toque de nostalgia por los días de estío pasados allí. Los sonidos del mar apenas susurrados ahora parecían decirme al oido que el día se estaba yendo para ocultar al sol, pero las sensaciones que genera un tiempo tranquilo de invierno no se olvidan facilmente por ello unos días después me pongo a escribir estas líneas que me recuerdan que dentro de unos meses la gente volverá a poblar esta playa, que tendremos oportunidad de pasar las horas lentas a la sombra y al cobijo de un libro mientras los niños juegan con la arena o se bañen entre las olas de un mar que luego sí, será definitivamente de miles de tonos azulones que contrastarán con los ocres de la arena y la pléyade multicolor de sombrillas que nos resguarden del sol, vencedor del frío y la lluvia que ahora que es invierno nos muestra una imagen distinta del mar.

6 de enero de 2010

Al fin la cabalgata.

Ayer por fin y con la aquiescencia del tiempo tuvo lugar la cabalgata de reyes con la que finaliza la navidad. Este año la cabalgata me ha gustado más que en otras ocasiones, pues no ha sido tan ostentosa ni se ha derrochado tanto como en los años anteriores, sin que por ello se pueda decir que haya sido "pobre".
La ilusión que despierta este evento en grandes y chicos no decae con el paso del tiempo, pero quizá, al menos en el caso de Lucena, había alcanzado en los años anteriores, desde mi punto de vista unas cotas de derroche y ostentación más que excesivas ya que lo importante no eran los reyes, ni las asociaciones que participaban en la cabalgata, ni los niños y mayores que conformaban el público, sino que lo que se buscaba en buena medida era -como en otros actos sociales y festivos- qué rey destacaba más, gastando y derrochando sin mesura, dando un mal ejemplo a los ciudadanos que no vivían tan bien.
Bien es verdad que eran tiempos de bonanza económica, sobre todo para algunos, como se está demostrando ahora.
El caso es que con esta fiesta callejera se pone fin a las navidades y el próximo jueves (mañana) la mayoría volveremos de buena mañana a la rutina habitual, con un poco más de frío en los pies y el bolsillo algo aliviado, prestos a remontar la llamada cuesta de enero, con la ayuda de las tan socorridas rebajas.

28 de diciembre de 2009

Versos para mandar un sms

1
Con el calor
sumergido en la lectura
bajo una sombrilla
y los pies calientes
sobre la arena.
2
Llueve, llueve
pero apenas cae
el tiempo frío.

3
Oigo ruido
un sms que llega
es Navidad.

4
Letras raras
no entiendo casi nada
esemese...

5
Nada en la calle
casi nadie en la calle
sólo luces y pascueros.

6
Te deseo
muchos regalos
salud, amor
y un poco
de sol.

7
Acabó el verano
Y otro día
rutinario
que voló deprisa.

8
¿Estás a la sombra
de un árbol
de ramas
torcidas
y hojas oscuras?

9
Una nube que
pasa
otra nube que
se va
y a la tercera
¿el sol que volverá?

26 de diciembre de 2009

La ilusión de una nueva navidad.

Esta navidad no está haciendo mucho frío todavía, pero si que está lloviendo y no poco, por lo que el salir a la calle se está conviertiendo casi en una odisea. El cielo grisáceo y el suelo mojado es el panorama que hasta ahora nos podemos encontrar, eso sí con la esperanza de que un día de estos la nubes nos darán una tregua y podremos mirar al cielo sin mojarnos.
A pesar de todo, hay mucha gente en la calle y en las tiendas muchos padres van buscando los juguetes que los Reyes Magos habrán de traer a sus hijos o a sus parientes con el agobio que a veces supone el no poder apenas circular por las calles estrechas del centro de Lucena o por entre las filas formadas por las estanterías repletas de género.


La ilusión de los niños que aún creen en los Reyes y la de los mayores que aún queremos creer en ellos y que ya tuvimos un aperitivo con la lotería (y con la consabida frase de que otro año será), se traduce en un aumento de los gastos, a veces excesivos; también en un cierto sentimiento de solidaridad con los que viven peor que nosotros con lo cual de alguna manera parece que mitigamos nuestra, en cierto modo, mala conciencia por ese consumismo en que nos sumergimos por estas fechas.


Pero a pesar de todo, creo que tenemos derecho a esa cierta dosis de ilusión que nuestros padres nos han ido inculcando como elemento de una tradición vital que con el paso de los años se va convirtiendo en un elemento más del transcurrir de los días, llevándonos de nuevo hacia estos días que, nos guste más o menos, no deja de reflejar de nuevo la ilusión de una infancia ya pasada para nosotros, pero que sigue viva en nuestros hijos.
Para aquellos que tengan a bien leer estas letras, quiero desearos una ilusionante navidad.

12 de diciembre de 2009

Una experiencia nueva.

Este curso, junto con mis alumnos de 4º de ESO, hemos decidido participar en el programa de El País de los Estudiantes. Cuando se lo propuse, la mayoría del grupo decidió de forma podría decir que entusiasta, participar e incluso desde ese momento comenzaron a hacer propuestas, algunas muy interesantes como por ejemplo recoger información sobre la situación que atraviesan muchas familias lucentinas a causa de la crisis y que se refleja en las colas que se forman en las puertas de las parroquias de la localidad para que Caritas y otras asociaciones repartan bolsas de alimentos. También la cultura, el medio ambiente, el entorno cercano y el deporte tienen cabida en el períodico que queremos elaborar.
Pienso que estos chicos y chicas de 15 a 16 años, y no sólo ellos, están mostrando un grado de conocimiento de la realidad que les rodea mayor de lo que muchas veces creemos y esto es algo que quizá deba llevarnos a pensar y a valorar más a nuestra juventud.
Creo que este tipo de experiencias que tan bien han acogido mis alumnos, siempre son positivas pues de este modo las clases pueden hacerse más fluídas y cercanas a la realidad cotidiana del lugar donde viven y de las gentes con las que se relacionan.
Todos tienen muy claro que lo prioritario es estudiar y sacar adelante su curso, pero también que el instituto no debe ser sólo eso, de ahí que me haya llevado una agradable sorpresa cuando mi propuesta fue tan bien acogida. Ahora nos queda lo más duro que es realizar el trabajo que nos hemos propuesto. Los primeros pasos ya están dados, ahora hay que llegar a la meta en el tiempo previsto.

15 de noviembre de 2009

Como cualquier fin de semana.

Poniendo un poco de orden en mis papeles he encontrado un "diploma" que mis antiguos alumnos de 2º Bachillerato de Cabra me hicieron hace unos años y que dice "para el profesor mister quedan 50 minutos para el fin de semana". Al verlo me he acordado que ese curso los viernes a última hora tenía a ese grupo y como solían estar ya un poco cansados y charlaban más de lo habitual, les decia lo de los 5o minutos para así poder comenzar la clase. Y efectivamente, transcurrido ese tiempo, todos salíamos bien contentos del instituto como cualquier viernes.
Ahora que este fin de semana está terminando y mañana será de nuevo lunes, recuerdo que también entonces como ahora, eran días de vagancia, de algo de bricolage, y si el tiempo acompañaba, de paseo por la plaza Nueva y un rato de charla con los amigos mientras tomábamos una cerveza en algún lugar del centro.
A mediados de otoño y con un tiempo que más parece septiembre que noviembre, y con las calles céntricas adornadas con vistas a la navidad, estamos a punto de volver a nuestra rutina cotidiana tras un no menos rutinario fin de semana. Estamos quizá un poco más descansados que mañana a estas horas, pero dispuestos a continuar con nuestras tareas semanales marcadas en la agenda, y así cuando el viernes falten 50 minutos para acabar la última clase recordaremos que por un par de días, como cualquier fin de semana, el maldito timbre del despertador no nos sonará.

5 de noviembre de 2009

El patrimonio histórico no está de moda.


Definitivamente debo afirmar que el patrimonio histórico no está de moda. Sin embargo, la asociación cultural Torre del Moral, tras muchos años en la brecha, sigue funcionando, pese a ser catalogados sus integrantes de conservadores, de ir contracorriente, y otras cosas más.

Pero sin embargo, ahí está. El próximo viernes día 13 va a mostrar al público lucentino las actuaciones que ha venido llevando a cabo en los últimos años a través de su taller de restauración en el cual se han recuperado diversas piezas interesantes y que hoy están situadas en el santuario de la Virgen de Araceli.

Su participación en las diversas comisiones municipales (cultura, turismo, etc.) se deja notar con numerosas propuestas que desgraciadamente casi nunca son aceptadas: el proyecto de la Plaza Nueva, los alrededores de San Mateo, las aceras de diversas calles, etc.

También cuenta con una página web (http://www.torredelmoral.com/) donde se recogen muchas de las actividades que la asociación lleva a cabo, y también aquí está colgada la revista digital Morana, en la cual, a través de sus distintas secciones se muestra a los lectores diversos trabajos inéditos sobre el patrimonio histórico lucentino y en general sobre la cultura.

Pero a pesar de todo ello, el patrimonio histórico de Lucena sigue desapareciendo, o deteriorándose sin que parezca que la sociedad lucentina asuma la realidad de que se trata de algo importante para el conocimiento de nuestra propia identidad, y así nos va.

14 de octubre de 2009

Piedra y Cal ya está en la red.

Echando un vistazo en Solienses he descubierto que la Asocación Piedra y Cal ya tiene un blog (el enlace está en la canastilla), cosa que me ha alegrado mucho. Es esta una asociación que surgió en Pozoblanco hace unos años con el objetivo de defender y dar conocer el patrimonio histórico de nuestro pueblo.
No sin dificultades, poco a poco la asociación ha ido desarrollando sus actividades, superando los obstáculo que iban surgiendo y alcanzando sus objetivos, así que enhorabuena amigos de Piedra y Cal y a seguir en la brecha.