25 de noviembre de 2014

Sueño de ayer, realidad de hoy (microrrelato)

Esta mañana mientras mis alumnos y alumnas de 4º de ESO hacían un control se me ocurrió este microrrelato.

1. El sueño de ayer.
Creo que va a tocar el timbre, pero bueno ya he contestado a casi todo lo que sabía, así que me iré contento a casa y podré decirle a mi madre lo bien que he hecho el examen de Sociales.

2. La realidad de hoy.
Mi madre muy enfadada me ha quitado el móvil y me ha prohibido salir este fin de semana. Total por unas preguntillas de nada que me dejé sin contestar en el examen de Sociales del otro día.

8 de octubre de 2014

Con Naufragio en Cosmopoética

El pasado sábado día 4 tuve el gusto de participar en el certamen Cosmopoética junto con algunos de mis amigos de la asociación Naufragio. El recital tuvo lugar en la puerta de Almodóvar y tras el mismo nos fuimos por la judería a pegar las pegatinas con nuestros versos y luego compartimos paseo y comida por las calles de Córdoba.

Foto de grupo con mis amigos de Naufragio 

El poema que leí se titula  "la calle" y está extraído de mi libro Tres esquinas... y una más.

Luces alineadas
como ejército silencioso
que vigila entre brumas
la vida de la calle.

Gente que va y viene,
gente que espera.
Palmeras hastiadas por el humo
que las máquinas rodantes vomitan.

Una calle cualquiera...,
gentes que me miran y callan.
Vida de ciudad entre campos desiertos
y entre todos yo,
con mi vida a cuestas
y mi mente vagando por la calle.

Solitario
voy andando entre los árboles de un parque
repleto de gentes que caminan
entre sombras y flores apagadas.

Mientras silenciosas
las luces, alineadas,
cual ejército callado
vigila, entre brumas,
la calle.


Momento de mi intervención

En la pegatina se recoge un breve poema de mi libro Del tiempo que va y viene titulado "pasos que crujen" 

Pasos que crujen
sobre las hojas secas
del suelo vacío,
nos muestran imágenes
de un otoño sereno
en el que el agua tibia

despierta al silencio. 

1 de septiembre de 2014

Un poema mío en "Garganta sin arena"

A partir de hoy se puede escuchar y ver un poema mío titulado Pero hoy todavía en el blog "Garganta sin arena" de la asociación Naufragio. Agradezco mucho a Manolo Guerrero y cuantos han intervenido en el montaje audiovisual por el trabajo realizado pues creo que ha quedado bastante bien. Mi poema se puede escuchar en el enlace siguiente: 
http://naufragiosinarena.blogspot.com.es/2014/08/pero-hoy-todavia-conrado-castilla.html

 PERO HOY TODAVÍA.

Al día de hoy
cuento en décadas
los años vividos.
Y el camino que me queda
¿cómo lo mediré?
Quizá una tarde
me ponga a mirar
al horizonte
de la vida que me queda
pero aún no me apetece
andar esa distancia,
el cielo todavía
para mi es azul
y no quiero nubes grises
aunque algunas habrá.
Poco a poco la vida
se irá extinguiendo
pero no quiero pensar
más de la cuenta en ello,
hay aquí muchas cosas
que deseo vivir
y cuando una tarde
se acerque el ocaso
de un sol hoy lejano
entonces
tranquilo
viviré esos años
y al final
si es preciso
me iré sin ruido.
Pero hoy todavía
aún me queda tiempo
de andar con los míos
por la senda marcada
mirando de reojo,
de vez en cuando
a ese sol hoy lejano
que una tarde cualquiera
se hundirá tras la raya
difusa del mar.

19 de agosto de 2014

Mi visita a París III. Los museos.

En París como en cualquier gran ciudad de larga trayectoria histórica hay numerosos museos de muy distintas materias, pero aquí, aunque nosotros solo visitamos tres, salimos más que satisfechos.
Entrada al Louvre
Diosa heládica de época arcaica




El primero y sin duda el más importante fue el Louvre que más que un museo, y tras su ampliación y remodelación conforma un gran conjunto museístico. La entrada por la pirámide de cristal, pese a parecerse demasiado a la de un moderno centro comercial, sin embargo es llamativa y original, y distribuye muy bien los  accesos a las distintas alas del antiguo palacio real. Evidentemente es imposible ver en un solo día el Louvre, como tampoco lo es visitar el Prado o cualquiera otro de los grandes museos del mundo, así que obtamos por comenzar visitando las antigüedades griegas, etruscas, romanas y egipcias, y en menor mediada las orientales. Cámara en ristre observamos el mundo griego a través de las muy diversas obras de las distintas etapas cronológicas, y aunque hay numerosas obras que podemos destacar, mi interés se centró en algunas concretas: la dama de Auxerre, la Hera dedálica, la Venus de Milo, las metopas del Partenón, modelos de atletas y guerreros clásicos y sobre todo, la Victoria de Samotracia. Destacar del mundo etrusco las urnas funerarias y otras piezas que nos van avanzando ya lo que luego será la gran cultura romana, también representada en el museo a través de numerosos retratos, esculturas, sarcófagos y pinturas.

Alegoría del Tiber
















El mundo del Egipto antiguo también llamó nuestra atención por la riqueza y variedad de la colección que alberga el museo y que nos lleva a los albores del mundo mediterráneo y la gran cultura que en torno al Nilo se generó.
Esfinge con cabeza de Ramses II 
La pintura europea medieval y moderna conforma otro de los grandes conjuntos artísticos que visitamos y aunque la más demandada sea la Gioconda (que pudimos ver y fotografiar por encima de numerosas cabezas de turistas) hay muchísimas obras obras de gran importancia que llegan hasta el siglo XIX: Rafael, Anibal Caracci, El Greco, Murillo, Caravaggio, Cimabue, Mantegna y otros muchos autores destacados de la historia de la pintura podemos encontrarlos en las galerías del Louvre.
En definitiva es este museo un lugar que hay que visitar, y a ser posible, en diversas ocasiones.
Cerca de allí, en la antigua estación de ferrocarril situada en el Quai d'Orsay nos encontraremos  con el museo del mismo nombre. Ya el edificio muestra un gran interés, pero son sin duda las obras que alberga lo más atractivo para el visitante, pues aquí podemos encontrar las obras de importantes artistas del siglo XIX, tanto anteriores al Impresionismo, como posteriores (Gaugin, Van Gogh, Millet, ...). Pero sin duda lo más atrayente son las salas dedicadas a los pintores impresionistas situadas en la parte alta del museo, donde podemos ver algunas de las obras más conocidas de este movimiento tan trascendental para el arte contemporáneo. Y no es esto sólo lo que podemos ver aquí, ya que en algunas salas un tanto escondidas podemos ver una estupenda colección de arte modernista (muebles, cristaleras, elementos decorativos muy diversos, y algunos cuadros de interés).
Interior del museo d'Orsay
Vista del museo de Rodin desde los jardines
El último de los museos que visitamos fue el dedicado a Rodín. Lo descubrimos casi por casualidad cuando nos dirigíamos al barrio Latino, al pasar por los Inválidos, y aunque solo pudimos ver las obras situadas en los jardines del palacete que alberga el museo, sin duda ninguna, merece la pena ya que aquí, entre la vegetación hallamos obras muy interesantes que al estar situadas al aire libre se pueden apreciar desde distintos puntos de vista y en distintos momentos del día con las distintas tonalidades que se genera.
En fin que París, a través de sus museos nos muestra que sigue siendo un centro mundial de la cultura y el arte, y que solo  por visitar estos y otros museos, ya merece la pena ir.



5 de agosto de 2014

Mi visita a París II. La torre Eiffel

La torre Eiffel es sin duda el símbolo más conocido de París de cara al mundo, pero en su momento fue concebida simplemente como arco de entrada a la exposición internacional de 1889. Lo que estaba llamado a ser un elemento de arquitectura efímera terminó, como ya digo, siendo el símbolo más conocido de París y por supuesto de toda Francia.
La torre Eiffel impresiona cuando uno la ve por primera vez tanto por sus muchos puntos de vista (desde abajo, desde arriba, desde el sur, desde el norte ...), como por sus muchos matices y por su originalidad que la convierten en una obra de arte única. 
Pero para mi lo más interesante son las vistas de la ciudad que podemos observar desde las distintas plantas de la torre más concretas y reconocibles que desde cualquier otro lugar de la ciudad, basta con usar levemente el zoom de la cámara y podemos individualizar otros muchos edificios y lugares parisinos: la Cité, Notre Dame, el Arco de Triunfo en la plaza de la Estrella, los Inválidos, el Sena y sus puentes, el Trocadero y sus jardines, la plaza de la Concordia, etc. 
Los tejados de París desde la Torre Eiffel
El río Sena y sus puentes, la gran avenida de París
Jardines del Trocadero.
El Arco de Triunfo desde la Torre Eiffel
Y si esto no fuese suficiente, más llamativo es como al caer la tarde, ya al anochecer, se agolpa una multitud en los jardines del Campo de Marte y en los del Trocadero y otros lugares mucho más lejanos como la escalinata del Sacre-Coeur por ejemplo, para ver iluminarse la torre Eiffel. Lo hace poco a poco, lentamente, y una vez iluminada, a cada hora, durante diez minutos, las luces parpadean produciendo en la muchedumbre una suerte de euforia, pareciera que se da la señal para que en una noche como la vivida por nosotros ese día, la gente se disponga a marchar a los lugares de copas o de paseo para soportar así mejor el calor de julio.



Vista de la Torre Eiffel desde el Trocadero.


La Torre Eiffel como un faro en mitad de la ciudad.





29 de julio de 2014

Viaje a París I. Paseo por Montmartre

Tras nuestra llegada a París, esa misma tarde nos dirigimos a Montmartre para Visitar la basílica del Sacré-Coeur y dar los primeros paseos por las calles aledañas donde aun permanece latente el recuerdo de la vida bohemia en el de nombre de plazas, cafés, galerías de Arte y diversos lugares por donde transcurriera parte de la vida de los numerosos artistas que habitaban el París de finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, tan importantes muchos de ellos (Picasso, Utrillo, ...) para el arte y la cultura posterior.
Vista de París desde la explanada del Sacre-Coeur
El bullicio de la gente que se agolpa en los cafés y restaurantes  de la zona, en especial la plaza del Tetre y las callejas que en torno a ella podemos encontrar, y los numerosos visitantes que se sientan en la escalinata de la basílica o se tumban en el césped de la explanada desde donde podemos apreciar unas magníficas vistas de la ciudad a la caída de la tarde nos invitaron sin duda a pasear y sobre todo a volver otro día, y así lo hicimos durante la última tarde-noche de nuestra estancia en París.
Alrededores del Sacre-Coeur al caer la tarde.
Paseo nocturno por la plaza del Tetre

12 de junio de 2014

Tarde de junio.

Calor, cansancio. Estoy haciendo números para mejorar si es posible "la cosecha".
Si es que estamos ya casi en verano y los días parecen que no se acaban, pero hay que ver lo temprano que sonó el despertador esta mañana.
Y la playa tan lejos, y los exámenes amontonados sobre la mesa que no parece que se terminan nunca de corregir. 
Me mancho otra vez los dedos de tinta roja sobre las manchas de ayer, y así un día y otro, y mañana será "san viernes", y cuando vuelva el lunes, ya la suerte estará casi echada para muchos, y entonces buscaré y pensaré la forma de repescar a alguno más a ver si se les alivia el verano, y si no pues nada, nos veremos en las puertas del otoño.
Y hoy comienza el mundial...

29 de mayo de 2014

Va acabando mayo

Estoy a estas horas tempranas en la biblioteca. Silenciosamente varios alumnos agotan la última oportunidad para quitarse de enmedio la Filosofía (maestro, el verano es muy duro y  tenemos otras, me dicen). En la sala de lectura, otros alumnos esperan su hora para intentar arañar algunas décimas que le den más opciones en una cercana selectividad. Solo el ruido de este teclado y de los bolígrafos sobre el papel rompen la monotonía de este rato. Ha salido el sol hoy después de un día de ayer lluvioso y pesado. Las flores del patio están en su mejor momento. Veo pasar por la ventana a un compañero con la mascarilla -maldita alergia-. Va acabando mayo.

30 de marzo de 2014

Recital en varios idiomas.

El pasado viernes tuvo lugar un nuevo recital en diverso idiomas y variados acentos organizado por la asociación Naufragio y en la que participé leyendo un poema de Antonio Machado titulado "El mañana efímero". elegí este poema como modesto homenaje al 75º aniversario de la muerte en el exilio del gran poeta; pero también porque considero su temática muy actual, dada la situación de recorte moral y de libertades que estamos viviendo en los últimos tiempos.
Después de varios años colaborando con esta asociación, esta la primera vez que intervengo en una actividad como miembro de la misma, lo que supone para mi una gran satisfacción, pues el recital resultó magnífico.  
Más información aquí. 
Al final pongo el poema que he leído.

Foto de grupo de los participantes en el recital

Momento de mi intervención

EL MAÑANA EFÍMERO
   A Roberto Castrovido.

La España de charanga y pandereta, 

cerrado y sacristía,

     devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta, 

ha de tener su mármol y su día,

      su inefable mañana y su poeta.
El vano ayer engendrará un mañana

vacío y ¡por ventura! pasajero. 

Serán un joven lechuzo y tarambana, 
un sayón con hechuras de bolero:

      a la moda de Francia, realista;
un poco al uso de París, pagano, 

y al estilo de España, especialista

      en el vicio al alcance de la mano. 
      Esa España inferior que ora y bosteza,
      vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste 

cuando se digna usar de la cabeza, 

aun tendrá luengo parto de varones 
amantes de sagradas tradiciones

      y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas, 

y otras calvas en otras calaveras 

brillarán, venerables y católicas.
El vano ayer engendrará un mañana 

vacío y  ¡por ventura! pasajero,

      la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero

El vacuo ayer dará un mañana huero. 

Como la náusea de un borracho ahíto 
de vino malo, un  rojo sol corona  
de heces turbias las cumbres de granito; 
hay un mañana estomagante escrito

      en la tarde pragmática y dulzona.
      Mas otra España nace,
la  España del cincel y de la maza, 

con esa eterna juventud que se hace 

del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora

España que alborea

con un hacha en la mano vengadora, 

España de la rabia y de la idea


4 de marzo de 2014

Itinerarios sobre el patrimonio histórico de Lucena

Recientemente ha sido publicado por la delegación de Educación del Ayuntamiento de Lucena el libro "Itinerarios sobre el patrimonio histórico de Lucena" del que soy coautor junto a Araceli Antrás y José Antonio Villalba. 

Con este libro culminamos un proyecto que se inició en el curso académico 2011-2012 y que desde entonces se ha venido realizando por los distintos centros docentes de la localidad, y por el cual nos propusimos acercar a nuestros niños y jóvenes el patrimonio histórico lucentino, para que aprendieran así  a valorarlo y respetarlo, colaborando en su conservación de forma que las generaciones venideras puedan además de disfrutar de él, conocer y explicar tanto  la historia de su ciudad como la suya propia.

En estos itinerarios se muestra básicamente el patrimonio de la Edad Media, Moderna y Contemporánea, tanto religioso como civil, ya que éste es el que podemos encontrar en el casco urbano de Lucena, procurando adaptarlos a los contenidos curriculares de los distintos niveles educativos (2º y 5º de educación Primaria y 2º y 4º de ESO) haciendo hincapié en su caso en aquellos elementos del patrimonio lucentino más relacionados con los períodos que están estudiando.
En el lado derecho del blog, pinchando sobre la imagen de la portada se puede ver en pdf el contenido  del libro, aunque solo es un borrador. Cuando sea posible lo cambiaré por la versión definitiva.
 
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