17 de mayo de 2015

Mi intervención en la VI Primavera Poética

El pasado jueves 14 tuve la satisfacción de participar,  junto con mis amigos de Naufragio en la VI Primavera Poética organizada por la fundación Miguel Castillejo en Córdoba. En el patio de dicha fundación recitamos algunos de nuestros poemas acompañados por la magnífica música de Sensi Budia.
Aquí pongo algunas fotos y los poemas que leí, ambos corresponden a mi libro "Del tiempo que va y viene".
.

                             

                                Leo un poema QUE NO ES MÍO
bajo la luz de una lámpara
inclinada sobre el papel.
A mi espalda, los libros
que unas veces me muestran caminos
de la historia pasada y otros,
simplemente me cuentan historias.
Enfrente, carpetas y cajas y más libros
y en la pared pequeños recuerdos
de un tiempo que me dicen
que ayer ya existía un pasado dormido
en imágenes diversas de gentes y vida.
Sobre mi mesa, lápices y bolígrafos,
calendarios y enseres
que en caótico orden
me marcan los días
de trabajo y rutina.
Pero hoy estoy aquí
vagando entre versos
audaces, de palabras reunidas
en las páginas que otros escribieron
y que yo escucho
junto al leve rumor
del paso de las hojas
cuando ya cercana
la noche se vislumbra
a través de la cortina
traslúcida de mi ventana.


NO SÉ SI EXISTEN EL CIELO
y el infierno,
pero siempre nos hablan
de uno y otro
como si la vida
nos fuera en ello.
No sé si están cerca
o se encuentran lejos
pero a veces creo
que vivimos en el limbo
-paraíso de los niños
que aun desconocen
la palabra Dios-.
Y también pienso
que en la vida buscamos
el camino del cielo
por si acaso el infierno
fuera de verdad un sitio malo
donde una hoguera infinita
quemara nuestro cuerpo.
De todos modos ambos
vienen a ser algo así
como mares inmensos
donde nuestros caminos
desembocarán algún día.
Por ello creo yo
que es necesario
no pensar en exceso
en todas estas cosas,
y si acaso,
cuando llegue nuestra hora,
debemos recordar
que hay que elegir
hacia dónde iremos.
Por si acaso, yo,
lo dije antes,
prefiero el cielo,
más que nada
porque no me gusta
jugar con el fuego.

12 de abril de 2015

I Encuentro de escritores de los Pedroches

El sábado día 11 tuvo lugar en Pedroche el I Encuentro de escritores de los Pedroches en el que tuve la satisfacción de intervenir. Con motivo de dicho evento se publicó un libro titulado "Divergentes. 20 miradas sobre Pedroche" donde se recoge un texto de cada uno de los participantes. A continuación pongo mi intervención.
Más información en: 
Y también en el blog Solienses 

Participantes en el encuentro (Solienses)

Momento de mi intervención (Solienses).

En primer lugar quiero dar las gracias a los organizadores de este encuentro por contar conmigo, rodeado de muchos autores que a lo largo de estos años y a través del blog Solienses y otros medios he ido conociendo y de otros a los que espero conocer a partir de hoy, sintiendo una gran satisfacción por participar en mi tierra de un evento de estas características.
Y es que tengo que decir que a veces cuando alguien me ha preguntado si soy poeta yo no he sabido muy bien que responder pues simplemente me considero una persona aficionada a la literatura que ha tenido ocasión de publicar buena parte de lo que ha escrito. Pero todo tiene una historia y esta es la mía.
Como supongo que ocurrió a la mayoría de los presentes, aprendí a leer a los cinco años y desde entonces no he dejado de hacerlo,  y aquí está sin duda una de las causas por las que me decidí a escribir mis primeros poemas durante mi juventud. Al principio leía las lecturas de los libros del colegio y los cuentos y novelas que iban cayendo en mis manos, más adelante comencé a leer la poesía de los clásicos españoles y comencé a escribir mis primeros textos. Pero será en mis años de universidad cuando mi actividad literaria será más intensa escribiendo varios poemarios que bastante tiempo después, en 2003, serán recogidos en el libro “Tres esquinas… y una más”.
Estos poemas muestran influencias de las muy diversas lecturas que llevé a cabo en aquellos años,  de mi propia formación académica, de mis recuerdos, de la vida en la ciudad, de la música de la época e incluso de las conversaciones que muchas veces escuchaba en la calle.
Con un lenguaje sencillo y a través de versos libres fui desarrollando unos temas y unas figuras literarias como la propia ciudad en sí, el mar, el silencio, la luna, la soledad, los recuerdos, la libertad y el tiempo, sobre todo el tiempo, tanto el presente como el pasado.
Durante bastantes años estos textos estuvieron durmiendo en el fondo de un cajón de mi casa, dejé de escribir poesía aunque no la lectura. En esos años trabajo en la prensa local y comarcal y escribo una serie de artículos de opinión que en buena parte serán recogidos, tras el abandono de esta actividad, en el libro “Desde aquí” (Ayuntamiento de Pozoblanco, 1998).
Años después retomo la actividad poética con la elaboración de varias series de haikus que están recogidos en diversos poemarios, aun inéditos, o en algunas revistas y publicaciones como “Lucena en verso” (2007) o rincón del haiku y que me habrían de servir como un ensayo de la actividad posterior.
En 2011 ve la luz mi segundo libro de poesía, “Del tiempo que va y viene”, que supone una culminación de múltiples lecturas de los versos y escritos de poetas amigos, y de reflexiones sobre el tiempo y la distancia; se trata no tanto del tiempo pasado o presente, sino más bien de un tiempo intuido y del por llegar, pero mirando de vez en cuando, como de refilón, hacia atrás.
Actualmente me hallo en una especie de período de revisión de lo hecho hasta ahora, releyendo de vez en cuando lo escrito, o recordando lecturas que en cierto modo habían quedado aparcadas en las tablas de mis estanterías. Al mismo tiempo ando a la búsqueda de nuevos temas para desarrollar.
En los últimos años estoy colaborando en recitales y revistas, sobre todo a través de la asociación cultural Naufragio y su revista “Saigón”, así como del foro literario que un grupo de amigos realizamos una vez al mes.
También he hecho algunas incursiones en la prosa mediante la elaboración de textos de prosa poética (la cuarta esquina de mi primer  libro), algunos relatos y microrrelatos (Episodios del insti, por ejemplo).
Finalmente decir que buena parte de todo esto se puede ver en mi blog “la luna del hereje” de donde se puede descargar la mayor parte de lo publicado por mí a lo largo de estos años, así como algunos otros escritos inéditos.
Muchas gracias.
Portada del libro
Mi poema




8 de marzo de 2015

Restaurar el sistema

Hoy parece no querer funcionar mi ordenador. ni con la contraseña nueva ni con el dispositivo recién instalado; hay problemas con el sotware y el hatware, yo que sé, parece que el mal tiempo ha trastocado el aparato por lo que ni puedo meter las faltas de asistencia ni proyectar el tema previsto para hoy.
Mientras peleo con los letreros en inglés los alumnos no paran de hacer ruido, hasta que uno de ellos me pregunta:
- Maestro ¿ha restaurado usted el sistema?
¿Eso qué es? me pregunto yo para mis adentros, pero por no quedar mal insisto por mi mismo en averiguar que es eso de restaurar el sistema hasta que por fin ¡eureka, lo encontré! y después de un rato todo parece que va a volver a la normalidad, pero de pronto sale en la pantalla el maldito mensaje: "batería baja" y se apaga.
Y ahora sí, ahora no me va a quedar otra que "restaurar mi sistema" y volver a la técnica de siempre.

25 de febrero de 2015

La "bicidisco" (mirorrelato)

Al salir del insti un ruido distinto al habitual nos deja a todos los viandantes anonadados. Por medio de la calle una "bicidisco" se acerca rauda silenciando el murmullo de la gente que a esa hora, como todos los días, se dirige a sus casas tras una larga mañana.
En la esquina los coches que aguardan su turno rivalizan con los silbatazos que el polícia lanza al ciclista, pero éste, con su indiferencia, parece proclamar que es el dueño de la calle.
Sin obstáculo que se lo impida, la "bicidisco" se pierde por la ronda y en un instante todo vuelve a la normalidad. 
Hoy es viernes.

21 de febrero de 2015

Presentación del libro de Luis Ángel Ruíz


Ayer viernes tuvo lugar en la casa de la cultura Lozano Sidro de Priego de Córdoba la presentación del libro Cisnes de Cristal de mi amigo Luis Ángel Ruíz y en la que tuve el placer de participar. El poemario ha sido publicado por el área de cultura del Ayuntamiento de dicha localidad y el acto estuvo organizado por la Asociación Amigos de la Biblioteca.
Más información en 
http://acnaufragio.blogspot.com.es/2015/02/luis-angel-ruiz-homenajea-los-poetas.html

El libro supone un homenaje a un grupo de poetas rusos de la primera del siglo XX, muchos de ellos poco conocidos y que sufrieron el exilio y la represión durante el régimen soviético stalinista. El prólogo a este libro ha sido elaborado por mí y es el que sigue:

En las páginas que el lector tiene entre sus manos Luis A. Ruíz nos muestra a través de sus versos un homenaje a la literatura rusa y en especial a los diversos autores que durante el régimen soviético sufrieron la persecución de los gobiernos autocráticos que desde el ascenso al poder de Stalin vieron sus obras prohibidas, censuradas o lanzadas al olvido del exilio y la deportación.
Muchos de estos autores estuvieron imbuidos de las vanguardias artísticas que se desarrollaron en Europa en el primer tercio del siglo XX y que tan fecundas fueron durante la primera etapa del régimen revolucionario establecido en Rusia a partir de 1917. Son, en definitiva, autores que quisieron escapar del corsé de la literatura social impuesta por el régimen soviético.
Luis Ángel nos muestra en los versos que componen este poemario un juego entre pasado y presente mediante un uso de figuras literarias originales cargadas de intensidad expresiva, audacia formal y complementados con un dominio del lenguaje, rozando con ello en algunos momentos el surrealismo 

Las esporas anunciaban el crepúsculo 
en los helechos turbios. Casi al amanecer 
un ritmo de bandurria atesoraba 
las yemas de barbillas líquidas 
                                                      Por 
                                                     Donde 
                                                    El horizonte 
sopla la dulce flauta de Pan-Dora.

También refleja nuestro autor una cierta nostalgia por el tiempo pasado y por la ausencia de una tierra muchas veces, y sin intención, abandonada -no olvidemos que muchos de estos autores se vieron abocados al exilio exterior o al desarrollo de su labor de forma ajena a su deseo-, lo que nos hace sentir esa fragilidad de los cisnes de cristal a que hace referencia el título.
La sensualidad y el erotismo que están presentes en algunos de los poemas aquí recogidos (florece su jardín púbico / donde flores diversas y perennes / alimentan el granado dulce del deseo) nos lleva a la creencia de un amor intenso en el que el uso de elementos extraídos del clasicismo griego muestran un gran conocimiento de estos autores a los que Luis Ángel quiere mostrarnos a través de unos versos plenos de libertad formal cargado de deseo por recobrar el tiempo perdido en una tierra que nos parece lejana.

Las vagonetas iban cargadas 
                                                             de sufrimiento 
         por los calvos raíles 
                                                            de la hambruna. 
Y sin embargo 
una golondrina, entre los labios de un pope, 
estampó la esperanza en la glotis del Don. 

Este juego entre el pasado ya ido y el tiempo presente también se vislumbra en las referencias al paisaje, más intuido que conocido, pero cercano en la memoria de los autores a los que Luis A. Ruíz nos recuerda en estas páginas.

Irina Bashkírseva Gorenko nació en Voronezh el 23 de julio de 1980. (…) Como en un sueño ligero, casi embrionario, (…) recorrió, en un rapto de penetración histórica, los microsurcos donde se registra la epopeya de un pueblo, hasta 1586, en que fue fundada su ciudad, y observó de lleno toda la inmensidad de una palabra que se extiende desde Polonia hasta Vladivostok, desde el lago Baikal hasta el Ártico. Atravesó los Urales y se sumergió para siempre en la agonía eterna del Cáucaso.

En 

14 de febrero de 2015

Recital de poesía amorosa

El pasado día 12 tuvo lugar en el IES Aguilar y Eslava de Cabra un nuevo recital de poesía amorosa organizado por la asociación Naufragio en el que tuve el gusto de participar recitando un soneto de Francisco de Quevedo titulado "Amor constante más allá de la muerte". 

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa;

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán cenizas más tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Para más información y vídeo pinchar en el enlace siguiente: http://acnaufragio.blogspot.com.es/2015/02/poesia-joven-y-de-siempre-en-el-recital.html















25 de noviembre de 2014

Sueño de ayer, realidad de hoy (microrrelato)

Esta mañana mientras mis alumnos y alumnas de 4º de ESO hacían un control se me ocurrió este microrrelato.

1. El sueño de ayer.
Creo que va a tocar el timbre, pero bueno ya he contestado a casi todo lo que sabía, así que me iré contento a casa y podré decirle a mi madre lo bien que he hecho el examen de Sociales.

2. La realidad de hoy.
Mi madre muy enfadada me ha quitado el móvil y me ha prohibido salir este fin de semana. Total por unas preguntillas de nada que me dejé sin contestar en el examen de Sociales del otro día.

8 de octubre de 2014

Con Naufragio en Cosmopoética

El pasado sábado día 4 tuve el gusto de participar en el certamen Cosmopoética junto con algunos de mis amigos de la asociación Naufragio. El recital tuvo lugar en la puerta de Almodóvar y tras el mismo nos fuimos por la judería a pegar las pegatinas con nuestros versos y luego compartimos paseo y comida por las calles de Córdoba.

Foto de grupo con mis amigos de Naufragio 

El poema que leí se titula  "la calle" y está extraído de mi libro Tres esquinas... y una más.

Luces alineadas
como ejército silencioso
que vigila entre brumas
la vida de la calle.

Gente que va y viene,
gente que espera.
Palmeras hastiadas por el humo
que las máquinas rodantes vomitan.

Una calle cualquiera...,
gentes que me miran y callan.
Vida de ciudad entre campos desiertos
y entre todos yo,
con mi vida a cuestas
y mi mente vagando por la calle.

Solitario
voy andando entre los árboles de un parque
repleto de gentes que caminan
entre sombras y flores apagadas.

Mientras silenciosas
las luces, alineadas,
cual ejército callado
vigila, entre brumas,
la calle.


Momento de mi intervención

En la pegatina se recoge un breve poema de mi libro Del tiempo que va y viene titulado "pasos que crujen" 

Pasos que crujen
sobre las hojas secas
del suelo vacío,
nos muestran imágenes
de un otoño sereno
en el que el agua tibia

despierta al silencio. 

1 de septiembre de 2014

Un poema mío en "Garganta sin arena"

A partir de hoy se puede escuchar y ver un poema mío titulado Pero hoy todavía en el blog "Garganta sin arena" de la asociación Naufragio. Agradezco mucho a Manolo Guerrero y cuantos han intervenido en el montaje audiovisual por el trabajo realizado pues creo que ha quedado bastante bien. Mi poema se puede escuchar en el enlace siguiente: 
http://naufragiosinarena.blogspot.com.es/2014/08/pero-hoy-todavia-conrado-castilla.html

 PERO HOY TODAVÍA.

Al día de hoy
cuento en décadas
los años vividos.
Y el camino que me queda
¿cómo lo mediré?
Quizá una tarde
me ponga a mirar
al horizonte
de la vida que me queda
pero aún no me apetece
andar esa distancia,
el cielo todavía
para mi es azul
y no quiero nubes grises
aunque algunas habrá.
Poco a poco la vida
se irá extinguiendo
pero no quiero pensar
más de la cuenta en ello,
hay aquí muchas cosas
que deseo vivir
y cuando una tarde
se acerque el ocaso
de un sol hoy lejano
entonces
tranquilo
viviré esos años
y al final
si es preciso
me iré sin ruido.
Pero hoy todavía
aún me queda tiempo
de andar con los míos
por la senda marcada
mirando de reojo,
de vez en cuando
a ese sol hoy lejano
que una tarde cualquiera
se hundirá tras la raya
difusa del mar.

19 de agosto de 2014

Mi visita a París III. Los museos.

En París como en cualquier gran ciudad de larga trayectoria histórica hay numerosos museos de muy distintas materias, pero aquí, aunque nosotros solo visitamos tres, salimos más que satisfechos.
Entrada al Louvre
Diosa heládica de época arcaica




El primero y sin duda el más importante fue el Louvre que más que un museo, y tras su ampliación y remodelación conforma un gran conjunto museístico. La entrada por la pirámide de cristal, pese a parecerse demasiado a la de un moderno centro comercial, sin embargo es llamativa y original, y distribuye muy bien los  accesos a las distintas alas del antiguo palacio real. Evidentemente es imposible ver en un solo día el Louvre, como tampoco lo es visitar el Prado o cualquiera otro de los grandes museos del mundo, así que obtamos por comenzar visitando las antigüedades griegas, etruscas, romanas y egipcias, y en menor mediada las orientales. Cámara en ristre observamos el mundo griego a través de las muy diversas obras de las distintas etapas cronológicas, y aunque hay numerosas obras que podemos destacar, mi interés se centró en algunas concretas: la dama de Auxerre, la Hera dedálica, la Venus de Milo, las metopas del Partenón, modelos de atletas y guerreros clásicos y sobre todo, la Victoria de Samotracia. Destacar del mundo etrusco las urnas funerarias y otras piezas que nos van avanzando ya lo que luego será la gran cultura romana, también representada en el museo a través de numerosos retratos, esculturas, sarcófagos y pinturas.

Alegoría del Tiber
















El mundo del Egipto antiguo también llamó nuestra atención por la riqueza y variedad de la colección que alberga el museo y que nos lleva a los albores del mundo mediterráneo y la gran cultura que en torno al Nilo se generó.
Esfinge con cabeza de Ramses II 
La pintura europea medieval y moderna conforma otro de los grandes conjuntos artísticos que visitamos y aunque la más demandada sea la Gioconda (que pudimos ver y fotografiar por encima de numerosas cabezas de turistas) hay muchísimas obras obras de gran importancia que llegan hasta el siglo XIX: Rafael, Anibal Caracci, El Greco, Murillo, Caravaggio, Cimabue, Mantegna y otros muchos autores destacados de la historia de la pintura podemos encontrarlos en las galerías del Louvre.
En definitiva es este museo un lugar que hay que visitar, y a ser posible, en diversas ocasiones.
Cerca de allí, en la antigua estación de ferrocarril situada en el Quai d'Orsay nos encontraremos  con el museo del mismo nombre. Ya el edificio muestra un gran interés, pero son sin duda las obras que alberga lo más atractivo para el visitante, pues aquí podemos encontrar las obras de importantes artistas del siglo XIX, tanto anteriores al Impresionismo, como posteriores (Gaugin, Van Gogh, Millet, ...). Pero sin duda lo más atrayente son las salas dedicadas a los pintores impresionistas situadas en la parte alta del museo, donde podemos ver algunas de las obras más conocidas de este movimiento tan trascendental para el arte contemporáneo. Y no es esto sólo lo que podemos ver aquí, ya que en algunas salas un tanto escondidas podemos ver una estupenda colección de arte modernista (muebles, cristaleras, elementos decorativos muy diversos, y algunos cuadros de interés).
Interior del museo d'Orsay
Vista del museo de Rodin desde los jardines
El último de los museos que visitamos fue el dedicado a Rodín. Lo descubrimos casi por casualidad cuando nos dirigíamos al barrio Latino, al pasar por los Inválidos, y aunque solo pudimos ver las obras situadas en los jardines del palacete que alberga el museo, sin duda ninguna, merece la pena ya que aquí, entre la vegetación hallamos obras muy interesantes que al estar situadas al aire libre se pueden apreciar desde distintos puntos de vista y en distintos momentos del día con las distintas tonalidades que se genera.
En fin que París, a través de sus museos nos muestra que sigue siendo un centro mundial de la cultura y el arte, y que solo  por visitar estos y otros museos, ya merece la pena ir.