El próximo viernes 23 de octubre a las 21'30 horas tendrá lugar un nuevo recital poético en la biblioteca municipal de Lucena, en esta ocasión estará dedicado a homenajear a los poetas del Romanticismo. Esta lectura poética está organizada por la delegación de juventud del Ayuntamiento y la asociación El Naufragio y además de diversos lectores colabora la asociación cultural Artefacto de Rute. Espero que sea un éxito tal como fue el homenaje a Miguel Hernández.17 de octubre de 2010
Lectura poética del Romanticismo.
El próximo viernes 23 de octubre a las 21'30 horas tendrá lugar un nuevo recital poético en la biblioteca municipal de Lucena, en esta ocasión estará dedicado a homenajear a los poetas del Romanticismo. Esta lectura poética está organizada por la delegación de juventud del Ayuntamiento y la asociación El Naufragio y además de diversos lectores colabora la asociación cultural Artefacto de Rute. Espero que sea un éxito tal como fue el homenaje a Miguel Hernández.1 de octubre de 2010
Vecinos.
Como seres sociales que somos, todos tenemos vecinos. Cuando salimos a la calle solemos encontrarnos con ellos. Dependiendo del tiempo que llevemos viviendo en esa calle y lo sociables que seamos tendremos más o menos relación. Con la mayoría la relación es bastante escasa se limita a desearnos buenos días y poco más, sin embargo, cuando pasa un tiempo y pese a esa relación más o menos superficial, terminamos por integrarnos, por asi decirlo, en ese grupo heterogéneo que forman la vecindad. Es un grupo abierto pues no estamos hablando de los habitantes de un bloque de pisos en los que se quiera o no tiene que haber una relación a causa de los intereses que esa comunidad puede acarrear, sino de los vecinos de la calle, del barrio en que vivimos.
A veces, cuando se coincide con alguno de ellos en algún lugar fuera del barrio comenzamos a conocerlos un poco más: en que trabajan, de donde son si han venido de fuera, los hijos que tienen y otras muchas cosas.
Mi barrio se articula sobre todo en torno al pasaje y jardines de la Estrella y toma su nombre de una antigua huerta que existía en ese lugar. No es muy grande, por lo que poco a poco vamos conociendo, al menos de vista a la gente que vive allí. El parque hace acudamos allí con nuestro hijo y la relación que éstos establece con otros niños lleva a que también los padres terminemos teniendo algún tipo de relación, unas veces de amistad, otras simplemente de buena vecindad.
Los vecinos, cada uno con sus intereses y formas de ver las cosas simplemente tenemos en común la vinculación con el barrio donde vivimos, mayor o menor según el interés y hasta donde uno quiera llegar para integrarse en las actividades que se organicen en común en el mismo, pero sin duda, es una magnífica forma de socialización que a veces se canaliza a través de asociaciones y otras, las más, simplemente por el mero hecho de cruzarse un día detrás de otro por la calle y desearse buenos días se termina por conocer a aquellos que tenemos más cerca y que cuando los vemos fuera de nuestra localidad, conocemos y por lo general nos da alegría verlos.
19 de septiembre de 2010
Jóvenes, aunque suficientemente preparados.
Hace bastantes años, cuando yo era más joven y estaba buscando trabajo echaban en la televisión un anuncio con este eslogan, del cual me he acordado ahora cuando he leído el editorial de El País de hoy titulado "Generación castigada" y que hace referencia a los problemas que la juventud actual tiene para econtrar trabajo, pese a ser la generación de españoles más preparada de su historia (Se puede ver pinchando en el enlace que sigue:A principio de los años ochenta, cuando rondaba los 20 años, vivimos un período de crisis económica intensa en la que además de no encontrar trabajo era más difícil poder formarse, fuese en la Universidad o a través de una formación profesional, entonces bastante distinta de la de ahora, ya que el sistema de becas para los que no nos lo podíamos permitir, era bastante injusto y a mi personalmente me perjudicó enormemente. Hacia el 84 las cosas comenzaron a cambiar, y aunque el paro seguía siendo alto, la generación a la que hacía referencia el eslogan del título pudimos comenzar a respirar. Ya entonces se hablaba de generación perdida, pero llegado el siglo XXI, aquí estamos, vivos, mejor o peor formados, muchos luchando por sobrevivir en un panorama desalentador: paro, escasas perspectivas de futuro, grave riesgo de alargarnos la edad de jubilación, recortes en los sueldos, etc.
Ahora parece que nadie se acuerda de esa generación, no perdida, como probablemente tampoco lo será la de los jóvenes actuales a los que una buena formación les hará sin duda más capaces de salvar la situación actual, además cuentan con más apoyo de la sociedad, pues la vida es distinta ahora, afortunadamente para ellos, pero desde luego comparto buena parte de los planteamientos que el editorial de El País expone, por lo que espero que más temprano que tarde esta generación salga adelante, como salimos nosotros, pues son el futuro de nuestro país.
3 de septiembre de 2010
Las dos caras del faraón.
Desde el descubrimiento de su tumba el f
araón Tutankamón ha despertado un gran interés, primero por la riqueza de su ajuar funerario y el misterio anejo a su descubrimiento y luego, confome fue pasando el tiempo habrían de ser otros muchos los aspectos a estudiar hasta el punto de que hoy se conoce casi todo de él: su cronología, su reinado, la familia y su situación personal, e incluso la causa de su muerte siempre envuelta en un cierto halo de misterio. La revista National Gegraphic se ha venido haciendo eco a lo largo del tiempo de todo tipo de noticias sobre Tutankamón y en su último número se recogen los resultado de los estudios de ADN y que desvelan interesantes datos sobre él.
araón Tutankamón ha despertado un gran interés, primero por la riqueza de su ajuar funerario y el misterio anejo a su descubrimiento y luego, confome fue pasando el tiempo habrían de ser otros muchos los aspectos a estudiar hasta el punto de que hoy se conoce casi todo de él: su cronología, su reinado, la familia y su situación personal, e incluso la causa de su muerte siempre envuelta en un cierto halo de misterio. La revista National Gegraphic se ha venido haciendo eco a lo largo del tiempo de todo tipo de noticias sobre Tutankamón y en su último número se recogen los resultado de los estudios de ADN y que desvelan interesantes datos sobre él.Pero lo que a mi me ha llamado más la atención ha sido ver varias imágenes (como las que pongo aquí) del propio faraón: la más conocida es sin
duda la de su márcara funeraria, muy rica y colorida que plasma el arte del antiguo Egipto en su plenitud; la otra imagen es la de su rostro real momificado, conservado a lo largo de cientos de años gracias a las técnicas funerarias de la época y a la ciencia moderna.
duda la de su márcara funeraria, muy rica y colorida que plasma el arte del antiguo Egipto en su plenitud; la otra imagen es la de su rostro real momificado, conservado a lo largo de cientos de años gracias a las técnicas funerarias de la época y a la ciencia moderna.Son dos caras de la misma moneda, ambas muestran sin duda un cierto deje de tristeza: una debido al hieratismo del rostro tan propio del arte egipcio marcada en la máscara funeraria, en la otra es la rigidez de la muerte que encontramos en la momia, con esa especie de rictus que muestra como si el tiempo se hubiese petrificado en un instante lejano.
El paso del tiempo que siempre se refleja en nuestros rostros marcandonos algunas arrugillas junto a los ojos y en la frente, no parece haber pasdo por la faz de Tutankamón. Su juvetud y el sufrimiento experimentado a causa de sus muchas enfermedades y responsabilidades heredadas parecen haber quedado borradas en ese instante mínimo en que vio venir a la muerte de frente.
13 de agosto de 2010
Una nueva aventura.
El verano va avanzando y estamos ya en el puente de agosto lo que supone que pronto habremos de ir pensando en el fin de las vacaciones y la vuelta a la normalidad que supondrá el 1 de septiembre. Pero también el verano muestra unos elementos de "normalidad" como son por ejemplo los incendios forestales, el calor sofocante de estos días, las pocas noticias que la convulsa política nacional genera, e incluso la información sobre la crisis económica está en horas bajas, así que nos conformamos con saber cuales son los fichajes estrella de los equipos de futbol, aunque no seamos aficionados, o los distintos campeonatos deportivos que estas semanas se están celebrando.
Yo por si acaso he comenzado la lectura de un nuevo libro: la noche de los tiempos de Antonio Muñoz Molina, iniciando así una nueva aventura, pues la lectura de un libro debe suponer eso una nueva aventura en la que el descubrimiento de nuevas ideas, de nuevos caminos y en definitiva de nuevas formas de goce personal nos lleve a dilucidar si queremos comenzar otra lectura.
A ésta he llegado tras los ratos pasados bajo el árbol o en la playa con Un dibujo en el viento de Alejandro López Andrada que fiel a su estilo nos ha regalado a sus lectores una obra interesante y recomendable, a pesar de sus reiteradas figuras literarias que recrean una tierra, la suya y la mía, aunque de una forma un tanto idealizada, pero que conforme va publicando sus últimas novelas, considero que va logrando una mayor madurez estilística, lo que hace que sus obras vayan gozando cada vez más del gusto del público, aunque este comentario es algo personal y no siempre llueve a gusto de todos.
En definitiva, cuando llegue septiembre y volvamos a nuestros quehaceres cotidianos, seguiremos buscando aventuras nuevas en otros libros y otros textos que nos enriquezcan y nos hagan reflexionar un poco más sobre la vida misma.
2 de agosto de 2010
Los días que pasan.
I
El otro día amaneció nublado aunque el tiempo era muy caluroso y desde el nuevo mirador del Hércules no se podía apenas distinguir que era el mar y que el cielo dado que los tonos azulones habían dado paso a los plomizos de esos días de verano que parecen amenazar lluvia pero que al final, si acaso cae algo, son algunas gotas gruesas que nada aportan sino un poco de suciedad reflejada en los coches aparcados en la calle.
Nada que ver con esos días grisácdos que este pasado invierno hemos visto sucederse durante semanas y semanas y que descargaban lluvia continuamente.
La quietud que genera estos días nos inunda en el recuerdo de la tranquilidad de muchas tarde de otoño aún no echadas de menos, pero a las que el paso de las semanas nos lleva de forma inexorable; pero de eso ahora no queremos acordarnos, sólo que los mútiples tonos grisáceos nos hacen sentirrnos un poco pesados como el plomo que da color a este día, simplemente eso.
II
El mar andaba un poco revuelto estos días lo que ha echo las delicias de grandes y chicos pues el oleaje servía de juego para unos y otros con gran regocijo para todos. Las olas son juguetonas, van y viene como al azar, pero muchas veces nos decepcionan porque cuando esperamos que lleguen hasta donde estamos nosotros, resulta que se desvían un poco y se van para otro lado y cuando menos lo esperramos nos pillan desprevenidos y nos empujan e incluso nos sobrepasan cubriéndonos por unos segundos en los que perdemos la noción del tiempo, para enseguida reaparecer un tanto atolondrados en la superficie del agua.
Pero este juego nos gusta mucho a mi hijo y a mi, disfrutamos con todo ello, y cuando el mar está tranquilo, que es casi todos los días, echamos de menos las idas y venidas de las olas en ese juegoun tanto perverso que agita nuestros cuerpos como si fueran juncos a la orilla de un río que la corriente mueve, pero sin desplazarse de su sitio.
29 de julio de 2010
Regreso al Hércules.
Hace unos días hemos vuelto al Hércules, más tarde que de costumbre por esas cosas del trabajo, pero ya estamos aqui. Hemos ido a la playa y por supuesto hemos bajado a nuestra piscina, y ¡sorpresa! nuestro árbol y su sobra estaban ocupados, pero no parece algo coyuntural, sino que simplemente otras familias han ocupado el lugar. No obstante, dada la amplitud de los jardines que rodean nuestras pisicnas, hemos hallado un lugar quizá mejor, formado por la sombra de varios árboles que crean un círculo más amplio y además con vistas al mar, un tanto lejano pero casi siempre con sus tonos azulones que contrastan con los verdosos del césped y de lo árboles y arbustos que conforman nuestro jardines. En medio de ambos colores encontramos las torres de apartamentos que a lo largo del tiempo se han ido construyendo entre nuestra urbanización y el mar; edificos modernos con formas más o menos armoniosas pero que rompen, como no podía ser de otra manera, el entorno de la costa, ya muy urbanizada.
En nuestro círculo de sombra hemos encontrado a nuestros amigos habituales de este tiempo de verano. Hemos vuelto a nuestros ratos de baños y charlas de lo cotidiano, de lo ocurrido durante los meses en que cada uno estaba en su lugar de residencia habitual, y de los planes para estos días.
En definitiva hemos vuelto a la rutina estival. Otros ocupan nuestro antiguo árbol, del que nunca supe de que tipo era (el nuevo es un árbol del caucho con varias gruesas ramas y una copa muy extensa que junto con otros situados a su lado nos protegen del calor), allí otras familias, otros niños disfrutan de su vacaciones, como nosotros lo hacemos ahora a unos metros de ellos, pero nosotros ahora frente al mar.
21 de julio de 2010
Ahora sí acabó el curso.
Ayer por fin acabó para mi y para otros muchos compañeros este "curso" él cual se había alargado un tanto al tocarnos en suerte formar parte de un tribunal de oposiciones.
El mío ha sido el 17 de Geografía e Historia y he tenido el gusto de compartir todos estos días de arduo trabajo con Joaquín, Manuel, Carmen y Pilar en la sala de profesores del IES el Tablero y otras dependencias del mismo habilitadas para el desempeño de esta labor.
Han sido días de compartir muchas horas de trabajo, pero también de ratos para charlar y conocernos un poco, de cansancio y algo de risa. De los resultados no voy a decir sino que nunca llueve a gusto de todos y quizá no hayan sacado plaza todos los opositores que nos hubiese gustado, pero eso ya no depende de nosotros.
El compañerismo y la profesionalidad creo yo que es lo que ha privado, lo hemos hecho lo mejor que hemos podido y sabemos, como en nuestra labor docente ordinaria.
Hemos formado un grupo heterogéneo, de distintas edades y formación también diferente, y con más o menos experiencia que hemos plasmado en nuestros comentarios y apreciaciones, pero con una idea clara, realizar la labor que nos fue encomendada con la mayor seriedad y equidad posible.
Ahora todo ha acabado para nosotros, cada uno ha vuelto a su casa para tener el merecido descanso estival, a buen seguro que hemos aprendido algo unos de otros y también de algunos de los opositores lo que redundará en un enriquecimiento de nuestra labor docente con vistas al próximo curso.
La experiencia ha sido en general positiva pero de todo ello habremos de sacar algunas conclusiones que serán objeto de reflexión en otros momentos y de manera individual, pero bueno la vida sigue, ahora volvemos a ser simples particulares con sus intereses y una vida cotidiana propia compartida cada uno con los suyos, y cuando llegue "la calor del membrillo" podremos recordar estos días estivales mientras damos una vuelta por las calles de Priego, hábitat natural de Carmen..
24 de junio de 2010
No es un fin de curso cualquiera.
A lo largo de todos estos años que llevo dedicado a la enseñanza, he tenido muchos fines de curso, ninguno igual, pero practicamente todos tenían una cosa en común y es que no sabía con seguiridad donde iba a estar cuando llegara el mes de septiembre. Unas veces lo tenía más o menos claro, pero siempre existía esa inseguridad, pues mi situación administrativa no era la más adecuada.
Pero las cosas han cambiado, ahora si que se donde voy a estar el próximo curso (hasta donde se puede saber) y el próximo y problablemente muchos otros, y es por eso que éste no es como los demás.
Es verdad que ya los alumnos están en sus casas con sus respectivas cosechas, nosotros los profesores a punto de iniciar nuestras vacaciones, los padres con su poco de queja pues no saben en estos días donde "aparcar" a sus niños, y así se van pasando estos primeros días del verano.
Una vez más me toca dejar un instituto, y ya van nueve desde aquel lejano enero de 1996 en que entré por las puertas del Instituto de FP Infanta Cristina de Almonte. En todos ellos he trabajado lo mejor que he podido y he sabido; he conocido a muchos compañeros, con algunos he trabado amistad, con otros, simplemente una relación de trabajo; he tenido muchos alumnos de todo tipo; he estado en locales buenos y en institutos que más parecían un simulacro de tal cosa (¡ay Casariche!); he conocido pueblos más o menos grandes y peculiares y alguna ciudad, pero en todos ellos he ido dejando un poco de mismo como corresponde a una profesión como esta.
Ahora que me dispongo a dejar éste instituto camino de mi primer destino definitivo se que lo echaré de menos, sobre todo al principio, y aunque no voy a un sitio desconocido, siempre es como comenzar de nuevo y eso genera un poco de miedo; son los gajes del oficio, de una profesión tan digna como cualquier otra, llena de aventuras y episodios, unas veces alegres, otras emotivos, otras tristes y otras veces pasan sin pena ni gloria.
Este curso, como todos los demás pasará a la pequeña historia de mi vida, me acordaré de algunos buenos alumnos y las conversaciones desarrolladas en clase, procuraré olvidarme de aquellos otros que niegan la importancia de la formación y la educación para sumergirse en la vagancia o simplemente en la ignorancia. En algunos habré dejado quizá alguna huella, seguro que para la mayoría habré sido un profesor más. Recordaré también a muchos de los compañeros con los que he trabajado aquí, algunos como yo, abandonan el centro camino de su nuevo lugar de trabajo, otros permanecerán por aqui todavía unos cuantos años, y algunos se van de "vacaciones permanentes" ya bien merecidas, pero sin duda unos y otros seguirán por aquí guardados en algún lugar de mi memoria, como todos los fines de curso transcurridos hasta ahora, y como el que estamos acabando, que por lo dicho, no es uno más, pues marca el fin de una etapa, para mi demasiado larga, de privisionalidad en el puesto.
14 de junio de 2010
Sobre el homenaje a Miguel Hernández.
La asociación el Naufragio ha colgado en yotube el vídeo sobre el recital poético en homenaje a Miguel Hernández en el que intervine y que tuvo lugar el pasado día 11,no tiene muy buena calidad de sonido, pero es interesante. Se puede ver pinchando aqui:
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